El clásico interno que cierra el año: generaciones de racinguistas en una misma cancha.
El año se cierra jugando. El partido de fin de año junta en una misma cancha a jugadores, exjugadores, socios e hinchas.
No hay trofeo: hay tercer tiempo y la foto de la familia racinguista completa.
Abierto a toda la comunidad del club.